Industrial, clásico, étnico, natural, contemporáneo… Cuando empezamos a buscar ideas para decorar una casa aparecen tantos estilos que es fácil terminar guardando fotografías que no tienen demasiado que ver unas con otras.
Y tampoco pasa nada.
Una vivienda no necesita responder al cien por cien a un único estilo. De hecho, muchos interiores interesantes surgen precisamente de combinar muebles y elementos de diferentes influencias manteniendo cierta coherencia.
Lo importante es saber qué caracteriza a cada estilo y utilizarlo como punto de partida.
El color, los materiales, los muebles y la decoración de paredes tienen mucho más peso que intentar cumplir una lista cerrada de reglas.
Vamos a ver algunos de los estilos de decoración más habituales y cómo podemos llevarlos a una vivienda real.
¿Qué define realmente un estilo de decoración?
No es un único mueble.
Podemos colocar una estantería de metal en el salón y eso no convierte automáticamente la habitación en industrial.
Un estilo aparece por la relación entre diferentes elementos: materiales, colores, mobiliario, iluminación, textiles y decoración.
La madera natural transmite una sensación distinta a un metal negro. Una pared con molduras genera un fondo diferente a una pared completamente lisa. Y un espejo, un cuadro o una lámpara pueden reforzar el carácter de la estancia sin necesidad de cambiar todos los muebles.
Por eso, antes de comprar decoración, merece la pena identificar qué elementos de nuestra casa queremos conservar.
A partir de ahí podemos construir el resto.
Estilo industrial: metal, madera y piezas con carácter
El estilo industrial toma referencias de talleres, fábricas y antiguos espacios de trabajo.
Por eso aparecen con frecuencia metal, madera, acabados oscuros y elementos estructurales visibles.
Pero no necesitamos vivir en un loft con paredes de ladrillo para utilizarlo.

Cómo conseguir un estilo industrial sin recargar
En una vivienda convencional suele funcionar mejor introducir el estilo mediante algunas piezas concretas.
Una estantería de metal y madera, una consola, una lámpara, un espejo con estructura metálica o un reloj grande pueden ser suficientes.
Los tonos negros, grises, marrones y madera natural ayudan a mantener la misma línea.
Lo que evitaría es convertir cada objeto de la habitación en una pieza industrial. Cuando todo intenta llamar la atención, el resultado pierde naturalidad.
En Escayolas.es ya contamos con diferentes muebles, relojes, espejos y objetos decorativos que permiten trabajar esta estética sin tener que transformar completamente la estancia.
Estilo étnico: decoración con personalidad
El estilo étnico permite introducir formas, colores y objetos inspirados en diferentes culturas y tradiciones.
Aquí tienen especial protagonismo los cuadros, figuras, cestas, jarrones y otros elementos decorativos.
Es un estilo con muchas posibilidades, pero también uno de los más fáciles de sobrecargar.

Mejor unas pocas piezas bien elegidas
No necesitamos llenar una habitación de motivos étnicos.
Un cuadro de buen formato puede convertirse en protagonista de la pared. Una figura puede destacar sobre un mueble y unas cestas o un jarrón pueden completar el conjunto.
Los tonos tierra, fibras, madera y determinadas formas artesanales ayudan a relacionar los elementos.
Si ya tenemos una base bastante neutra en paredes y muebles, este tipo de decoración permite cambiar considerablemente el carácter de la estancia sin hacer obra.
Estilo clásico: molduras y decoración que no pasan de moda
El estilo clásico tiene una relación especial con Escayolas.es porque aquí entramos en un terreno que conocemos desde mucho antes de ampliar el catálogo de equipamiento para el hogar.
Molduras, plafones, florones, ménsulas, pilastras y otros elementos decorativos de escayola forman parte de este lenguaje.
Pero una decoración clásica actual no tiene por qué parecer antigua.
Podemos conservar las molduras y combinarlas con muebles más sencillos, colores actuales y elementos decorativos contemporáneos.
Combinar decoración clásica y actual
Una pared con recuadros de molduras puede servir de fondo para un espejo moderno.
Un aparador sencillo puede convivir perfectamente con un plafón decorativo en el techo.
También podemos introducir cuadros, jarrones o lámparas actuales y mantener los elementos arquitectónicos más clásicos.
Esta mezcla suele dar un resultado mucho más natural que intentar reproducir una habitación de otra época.
Si buscamos específicamente elementos arquitectónicos, nuestra sección de decoración clásica permite profundizar mucho más que este artículo general sobre estilos.

Estilo natural: madera, fibras y tonos suaves
No todo necesita tener mucho ornamento.
El estilo natural busca precisamente lo contrario: espacios agradables donde predominan madera, fibras, vegetación y colores inspirados en materiales naturales.
Blancos rotos, beige, arena, marrones y verdes funcionan especialmente bien.
Aquí cobran protagonismo productos como cestas, jarrones, muebles de madera y plantas.
Plantas naturales o artificiales
Las plantas ayudan muchísimo a introducir este tipo de ambiente, pero no todas las zonas de la casa tienen buena iluminación ni todo el mundo quiere ocuparse de su mantenimiento.
Los árboles y plantas artificiales pueden ser una alternativa práctica para determinados rincones.
La clave está en no llenar la habitación de verde. Una planta de buen tamaño situada en el lugar adecuado puede aportar más que muchas pequeñas repartidas sin un criterio claro.

Estilo contemporáneo: menos elementos y mejor elegidos
El estilo contemporáneo resulta más difícil de encerrar en unas pocas reglas porque evoluciona con el tiempo.
En términos prácticos, podemos pensar en líneas relativamente limpias, colores equilibrados y una decoración más controlada.
Esto no significa tener una casa vacía.
Un cuadro grande, un espejo, una lámpara con personalidad o un jarrón pueden tener bastante presencia precisamente porque alrededor no existen demasiados elementos compitiendo con ellos.
También podemos utilizar molduras.
Una moldura sencilla pintada del mismo color que la pared puede aportar volumen sin llevar necesariamente el salón hacia una estética clásica.

¿Se pueden mezclar diferentes estilos de decoración?
Sí. Y en una vivienda real es bastante habitual.
Podemos tener una base contemporánea y añadir un mueble industrial. Utilizar molduras clásicas y colocar delante un espejo moderno. O combinar madera natural con algún elemento decorativo de inspiración étnica.
El problema no está en mezclar.
El problema aparece cuando cada mueble, color y objeto parece pertenecer a una habitación diferente.
Busca un elemento que conecte la decoración
Puede ser el color.
Puede ser un material.
O simplemente una forma que se repita en distintos puntos.
Por ejemplo, un espejo con metal negro puede relacionarse con las patas de una mesa o con una lámpara. Un tono del cuadro puede aparecer de nuevo en los cojines. Una moldura blanca puede integrarse con el resto de la pared en lugar de convertirse en protagonista.
No necesitamos que todo combine exactamente. Necesitamos que exista cierta relación visual.
Qué estilo elegir según la habitación
No todas las zonas de casa tienen que estar decoradas exactamente igual.
Podemos mantener una base común y adaptar después cada estancia.
Salón
Es donde normalmente podemos desarrollar más el estilo.
Cuadros, espejos, relojes, lámparas, muebles auxiliares, plantas y decoración de paredes permiten modificar bastante el ambiente.
Si estás trabajando precisamente esta estancia, nuestra guía sobre cómo decorar una pared del salón recoge diferentes posibilidades para combinar estos elementos.
Recibidor
Al tener menos espacio, normalmente funcionan mejor pocas piezas.
Una consola acompañada por un espejo, una lámpara o algún elemento decorativo puede ser suficiente para definir el ambiente desde la entrada.
Dormitorio
Aquí buscaría algo más de calma.
El estilo puede aparecer mediante iluminación, cuadros, espejos, textiles y decoración de pared sin necesidad de llenar todas las superficies.

Cómo cambiar el estilo de una habitación sin hacer una reforma completa
Esta es probablemente la parte más práctica.
No siempre hace falta cambiar suelo, pintar toda la casa o sustituir los muebles principales.
Podemos empezar por los elementos que resultan más fáciles de modificar.
Un cuadro de mayor formato puede cambiar una pared. Un espejo puede transformar la zona situada sobre un aparador. Una lámpara modifica tanto la decoración como la iluminación. Unas molduras pueden aportar volumen a una pared lisa. Y un cortinero puede mejorar bastante la forma en la que las cortinas se integran con el techo.
También podemos incorporar jarrones, figuras, plantas o cestas para introducir materiales y colores nuevos.
Lo importante es hacerlo con un criterio común.
En lugar de comprar cinco objetos porque nos gustan individualmente, suele funcionar mejor elegir primero el estilo o sensación que queremos conseguir y después buscar las piezas que nos ayuden a construirla.
Encuentra tu estilo sin convertir tu casa en un catálogo
Las fotografías de decoración son una buena fuente de inspiración, pero nuestra casa tiene unas dimensiones, una luz y unos muebles concretos.
Por eso no intentaría copiar una estancia completa.
Es más útil identificar qué nos gusta de ella.
Quizá sean las molduras. El contraste entre metal y madera. Los tonos naturales. Un cuadro grande. La presencia de plantas. O simplemente que hay pocos objetos y están bien colocados.
Una vez tenemos claro ese punto, resulta mucho más sencillo elegir.
En Escayolas.es puedes combinar nuestra decoración más vinculada a la construcción —molduras, escayola, cortineros y elementos para paredes y techos— con las nuevas colecciones de cuadros, espejos, relojes, figuras, jarrones, plantas, lámparas, muebles y otros artículos para el hogar.
No se trata de escoger una etiqueta y seguirla al pie de la letra.
Se trata de conseguir una casa en la que los diferentes elementos tengan sentido juntos.
Preguntas frecuentes sobre estilos de decoración
¿Cuáles son los principales estilos de decoración?
Entre los estilos habituales encontramos el industrial, clásico, étnico, natural y contemporáneo, aunque existen muchas otras variantes. Además, en una vivienda es frecuente combinar elementos de varios estilos en lugar de utilizar uno de forma estricta.
¿Cómo saber qué estilo de decoración elegir?
Conviene empezar por los muebles y materiales que ya tenemos y queremos conservar. Después podemos buscar referencias donde aparezcan elementos similares y definir colores, materiales y piezas decorativas que mantengan una misma línea.
¿Se pueden mezclar dos estilos de decoración?
Sí. Combinar estilos puede dar resultados muy interesantes si existe algún elemento que los relacione, como el color, los materiales o las formas. No es necesario que todos los muebles pertenezcan a una misma colección.
¿Qué estilo de decoración utiliza madera y metal?
La combinación de madera y metal es muy habitual en el estilo industrial, especialmente cuando se utilizan estructuras metálicas oscuras junto a maderas naturales o envejecidas.
¿Las molduras solo sirven para decoración clásica?
No. Las molduras de perfiles sencillos pueden utilizarse también en interiores modernos y contemporáneos. Pintarlas del mismo color que la pared permite conseguir volumen y profundidad sin que el resultado sea excesivamente clásico.



0 comentarios